El escritor

Bienvenido a mi recopilación poética.

«Donde encontrarás mis más escondidos sentimientos»




¿Qué somos los poetas?

¿Y... qué somos los poetas?
Aparte de locos claro,
Unos son niños en cuerpos adultos,
Otros son sabios taciturnos,
Hay vagos sin rumbo ni techo,
Hay profesores que riman en secreto,
Trabajadores que en la noche toman un cuaderno,
Y hay jóvenes intentando ser poetas,
Pero al final todos somos locos que escriben,
Porque necesitamos un desahogo para volver a ser cuerdos,
Y hay que estar loco para escribir lo que queremos,
¿Y qué necesitamos los poetas para escribir?
Algunos necesitan amor...
Otros surgen en su desdicha y depresión,
Verás que algunos necesitan drogas,
Como cigarros o una botella de vodka,
Están los que necesitan ver la cruel realidad,
Y quienes al ver el firmamento un soneto tendrán,
Están los macabros con su oscuridad,
Y los trágicos con su épica narración,
Los que excitan con erotismo tu mentalidad,
Y esos que te hacen viajar a otra realidad,
Están los poetas de fantasía,
Junto a sus aventuras místicas,
¿Y quién los critica a ellos?
Todos hacemos poemas porque queremos,
Porque necesitamos ser libres de vez en cuando,
O tú has visto un poeta buscando aplausos,
Halagos, vitores y elogios
De quien escucha el poema,
Mas no entiende el sentimiento
De escribirlo con pena.
Los poetas entendemos nada más,
Cuando alguien se acerca y dice,
"Escribiste ese poema para mí..."
Y aunque no haya sido así...
Es lo más beatífico que podemos oír,
Por eso me pregunto que somos los poetas,
Si no buscamos fama, dinero, reconocimiento,
Nada de eso...
¿Qué somos los poetas? 
Aparte de locos... (2)
Joel Arturo Cortez Diaz.


Caminar en la playa. 

Hermosa mañana, me levanto de la cama, 
Salgo a la playa a ver el océano, 
Es inmenso, es perfecto, hermoso cuando lo observo, 
Hasta donde alcanza mi vista, se mezcla con el cielo. 
Compiten por mi atención, cielo y océano, 
Les pido, no discutan por mi simple y vacía mirada, 
Ya que al voltear, una figura que nada iguala mi mirada atrapa, 
Es una mujer que camina como modelo por la arena de la playa. 
Para la suerte del océano, con las olas tocas sus pies, 
Para la suerte del cielo, ella con su mirada lo ve, 
Para mi mala suerte, ella no sabe que existo, 
Para mi suerte, al menos la puedo ver. 
En ella puedo percibir algo que parece siempre esconder, 
Creo que es una inseguridad que su alma agobia día y noche sin querer, 
Mi pregunta es; ¿cómo ser tan hermoso se puede sentir inseguro? 
Si con su sonrisa aliviaría el destino del mundo. 
Ella sigue caminando, yo la sigo observando, 
El océano la sigue tocando, el cielo ella sigue mirando, 
Mientras más la veo mejor la conozco, 
Aunque ella no se percate de mi rostro. 
La duda azota mi cabeza con gran fuerza, 
¿Qué pensará ella al caminar? 
Ya sé que la ronda la inseguridad, 
Quisiera ser como un tiburón y atacar. 
Pero sólo verla por ahora me bastará, 
Se nota en su caminar que no le importa nada más 
Ni cielo, ni océano, ni arena, ni este que le observa, 
Pero agradezco verla caminar, esto para mí fue especial. (2)
Joel Arturo Cortez Diaz.



Dúo poético.

Me cansé de buscarte entre las sábanas,
De esperar por ti en las mañanas,
Con el café que preparaba,
Y tus manos frías recorriendo mi espalda,
Mientras te envolvía con fuerza en un abrazo.
Mientras, llorábamos con alegría al tocarnos,
Lento, suave, delicado, cuerpo con fronteras conectados,
Y tus besos en mi cuello marcados,
Con tus gemidos en mi mente grabados,
Todo lo banal claramente recordado,
Pero lo mejor era cuando nuestras almas desnudamos,
Funcionando como constelaciones,
Que se unen cada vez que descubro lo que tus piernas escondes,
El único altar donde me arrodillé para rezar,
El lugar más sagrado que pude encontrar,
Donde mis versos iba a predicar,
Convirtiéndote en lo único qué creía,
En mi musa y en mi poesía, 
La que escribía cuando el cielo oscurecía,
Funcionando como constelaciones,
Que se unen cada vez que descubro lo que tus piernas escondes.
El único altar donde me arrodillé para rezar,
El lugar más sagrado que pude encontrar,
Donde mis versos iba a predicar,
Convirtiéndote en lo único que creía.
En mi musa y en mi poesía, la que escribía cuando el cielo oscurecía,
Y mi ánimo de pronto recaía en un lugar de confesiones,
Con la delgada línea entre lírica y placer,
Esa que rompemos cuando el deseo banal nos carcomía.
Pudiste ser eso y más, descubrirme más allá.
¡Yo no te iba a soltar! Ni mucho menos, abandonar,
Pero la historia fue otra, y con un mal final,
Una triste historia para narrar,
Algo para contar sin un final que quiera recordar.
Una historia incompleta, llena de muchas facetas,
Que escondías en todas tus muecas.
Y que esta mañana nublada recuerdo bebiendo café,
Se parece tanto a ti en el hoy y en el ayer, 
En el mañana, no lo sé.
Solo espero otro día, para volver a nacer. (2)
Daniela Perroni.
Joel Arturo Cortez Diaz.



Un poeta en espera.

Llegué temprano,
El viaje se supone sería más largo,
Pero tras una hora leyendo,
El trayecto termina esperando yo,
 Que fuera más longevo. 
Se apeó el autobús y caminé al punto de encuentro,
Ese pequeño centro comercial,
 Donde a las afueras de un restaurante, la suelo esperar.
Quien sabe cuanto tiempo tiene este lugar,
Yo me siento aquí a beber café,
Amargo, sí, sin azúcar, así me gusta beber,
Por preferirlo amargo me llaman loco,
Yo les replico que su sabor me recuerda a la vida,
Sorbo a sorbo, el color del néctar me recuerda a su piel,
Se me agotó, miré el fondo de la taza, esperé
Efecto hizo, me levanté, caminé.
Hace meses ya que mis pulmones dejé de contaminar,
Pero la espera se hace larga ya,
Calmemos ansiedad y volvamos infectar el templo-hogar.
De verdad de paciencia carezco,
Pero la nicotina me repugna,
Más de medio filtro lo lanzo al suelo,
Se escucha el psssst,
De como se apaga tras llegar al charco donde lo arrojé.
Ya sentado de nuevo, pasado el efecto del café,
Bajo las sombras de un manzano,
 Busco en qué distraerme mientras aguardo,
Pienso en leer...
Ifigenia, María Teresa De La Parra,
Gloriosa escritora venezolana.
Demasiada algarabía alrededor del Big Low,
Así no, no, no...
No me concentro, del libro reniego,
Pero de mi bolso igual lo saco,
 Y al tenerlos entre mis manos,
 De él una hoja en blanco cae al suelo,
Una mano llevo al pecho,
 Para encontrarse con mi bolìgrafo negro.
Escribamos todo esto y esperemos.
Levanto la mirada, izquierda, derecha,
No la veo, seguiré intentando ser poeta mientras espero. (2)
Joel Arturo Cortez Diaz.



Linfa.

Linfa se cansó de algo que amó,
Por instantes de ello desertó,
Perdió el camino, emoción,
Linfa se abandonó.
Hacía algo que no la satisfacía,
Por compromiso para otros,
No para sí misma,
Una mañana ese camino de monotonía,
Le reverberó lo que en principio,
Calma y emoción le generó.
Recordó su propio sueño,
Y esta vez hizo lo que quería,
Su verdadero anhelo.
Volvió al sendero que la regocijaba,
Y que ahora le estaba trayendo los frutos, 
Del empeño. (1)
Joel Arturo Cortez Díaz.



Réplica.

—Y no, no eres digno de lo que yo os ofrezco. Vos, vos estáis con ellos, paga vuestras consecuencias,
De no elegir con sapiencia.
—Pero, ¿cual sapiencia es la que puede haber,
Si debo elegir algo que no me parece,
Para obtener algo que todo os merecen?
¿La sapiencia de la beneficencia momentánea?
¿Existe?
—Sí, para el hoy.
—¿Y para mañana qué?
¿Arrepentimiento de mi elección, por el beneficio del hoy? (1)
Joel Arturo Cortez Diaz.



Vivió.

Su alma se levantó, vio a la parca y esta le preguntó.
—¿Cumpliste tu misión como regalo de la vida hacia mí?
Turbado y nervioso, con tembleque en la voz, respondió.
—Sí, huella en la tierra dejé, ignorado no seré,
Muerto mi cuerpo, mis recuerdos y hechos en el mundo plasmé,
Siempre muerto, viviré.
La parca sonrió, y en un cajón lo guardó.
Muerto, vivió. (1)
Joel Arturo Cortez Diaz.



Las 3 máscaras de la vida.

Joven e inocente, nombrada infancia,
A temprana edad os despojamos de esta máscara.
Creer saber, nombrada adultez,
La más duradera, pero que dejamos a los sesenta.
Vestigios de un ser, nombrada vejez,
Morimos con ella y es la última de estas tres. (2)
Joel Arturo Cortez Díaz.



Lo que creo que crees.

Pienso que me piensas,
En la mente imagino que me tienes,
Aunque la mentira que yo creo no es la que tu crees,
Vivo en la mentira de un pensamiento que imagino tienes en la mente,
Tú vives una realidad donde ni siquiera pertenezco. (2)
Joel Arturo Cortez Díaz.



Verás.

¡Verás mierda entre la mierda!
¡Verás rosas entre la mierda!
¡Verás mierda entre rosas!
¡Verás rosas entre rosas!
Que nada te sorprenda. (2)
Joel Arturo Cortez Díaz.



Soy escritor.

Un desconocido escritor soy,
Nadie querrá leer lo que dibujo con carbón,
¿Me queda a mí alguna opción?
Sí.
Perderme entre mis páginas,
Que desarrolle mis poemas,
Que lo mejore aunque solo sea apenas,
Mi alma feliz se encuentra entre esas páginas. (2)
Joel Arturo Cortez Díaz.



Primeras horas.

La luz del sol comienza a aclarar,
Versos nuevos comienzan a arribar,
Sobre el papel empiezo a dibujar,
Busco un café para aliviar el pesar,
Y así comienza un día más. (3)
Joel Arturo Cortez Díaz.



Encuentro.

¿Cómo no nos íbamos a encontrar,
Si siempre estoy en el mismo lugar que solíamos visitar?
Es grato estar aquí, aunque tú no estés ahí,
Sentada frente a mí. (3) 
Joel Arturo Cortez Díaz.



Adiós. 

¡No te voy a decir cursilerías, ni soy bueno, ni me nace,
Tampoco te diré cosas «fogosas», me da pena y lo sabes.
Eres hermosa, quien te salve de la cama de este don nadie. (3)
Joel Arturo Cortez Díaz.



Vértigo. 

Sufro de vértigo, te lo dije, y me subiste al cielo,
Con todo y miedo, me empujaste, me tomaste,
Creí que estaba a salvo, luego me soltaste. (3)
Joel Arturo Cortez Díaz.



Al morir.


Pido al momento de mi muerte,
Me entierren a las orillas de un río,
Para que me acaricie la corriente,
De noche venga el efímero ser imaginario,
Beba del brebaje traído por la corriente,
Bendecido por mi cuerpo, muerto y maldito. (2)
Joel Arturo Cortez Díaz.   



La noche.

  Me mantienes despierto,
Co
mo un loco vago por tu desierto,
Resulta patético que me vuelva inmune ante tu tormento,
Porque verte caer, me hace a mí desfallecer,

Todo ocurrió en tu pleno apogeo,
y si es casualidad,
¿Qué más da? P
orque siempre viví,
espués de que tú caíste sobre la ciudad.
(3)

Joel Arturo Cortez Díaz.   



El café.

Y es que el dulzor, me recordaba a sus labios,
Mucha azúcar para no olvidarlos.
Y es que amargo, me recordaba a su partida,
Sin azúcar, para recordar su ida.
Y es que su color, me recordaba a su piel,
Otra taza, para poder tocarte.
Por eso tanto lo bebo,
Porque me recuerda a ti,
Pero él no me cambió,
En cambio, tú sí. (3)

Joel Arturo Cortez Díaz.   



El tiempo.

Al día de hoy no sé qué me hiere más,
Buscar de bar en bar durante años, lo que sé que solo había en ti,
O no haberte dicho cuando debí, lo que sentía por ti.
Ahora el tiempo ha pasado, la herida poco ha sanado,
El secreto hasta el día de hoy me lo he guardado,
La vida da muchas vueltas,
¿Quién sabe si te volveré a ver?
Dudo de él, de Dios, pero sé que tú no,
Tal vez él sepa, si nos volveremos a ver,
Si dentro de sus caprichos, 
Juntos nos quiere ver,
Aunque con el tiempo, 
Aunque 10 años después, 
Ya no creo que vaya a suceder. (3)

Joel Arturo Cortez Díaz. 



De ese lugar.

Mira allá, dónde se ven las montañas,
Justo ahí donde chocan las montañas y el firmamento,
Justo donde se puede divisar el alba,
Justo donde se crea ese hermoso arrebol que vemos hoy,
De ese lugar, de ese lugar vengo yo. (3)

Joel Arturo Cortez Díaz. 



Primeras horas.

 La luz del sol comienza a aclarar,
Versos nuevos a mi mente están comenzando a arribar,
Sobre este hermoso papel comienzo a dibujar mis galimatías,
Necesito un café para aliviar el pesar y poder sobrellevar,
Y es que así, comienza un día más. 
(3)

Joel Arturo Cortez Díaz. 



¿Soy escritor?

 Un desconocido escritor soy,
Le doy vida a personajes sobre el papel, con carbón,
Los retrato como me los dibuja mi imaginación,
¿Alguien querrá leer lo que escribo con esmero y dedicación?
Tal vez sí, tal vez no.
¿Queda alguna opción para esta desazón?
Sí, por suerte,
Perderme entre mis páginas,
Que mejore mis poemas,
Que los desarrolle para que toquen almas en vela,
Porque soy feliz escribiendo el molde para tu cicatriz.  (3)

Joel Arturo Cortez Díaz. 



Vigilia.

Noche destructora,
Amanecer rejuvenecedora,
Noche pesada,
Mañana liviana,
Dios y Diablo,
Noche y mañana,
Una tienta,
La otra calma,
Una apacigua,
La otra provoca,
Tan cerca una de otra,
Casi se tocan,
Las puedes ver,
Como se juntan para verme caer,
En el alba, ahí mezcladas las ves.(3)

Joel Arturo Cortez Díaz. 



Músicos.

 Capaces de hacer bailar instrumentos, 
Capaces de hacer bailar sentimientos,
Capaces de hacer bailar el cuerpo.
Son ellos quienes aligeran la vida al cuerpo,
¿Has escuchado los sonetos de ellos?
Alguna vez han liberado tu cuerpo,
Son músicos, son ellos,
Los que te calman el estrés,
De la mente y el cuerpo. (3)

Joel Arturo Cortez Díaz. 

Perfil.


Está ahí, delante de mí,Presta atención a la clase que yo no,
Mi mirada se postra en su perfil,
Mi iris se centra en su frontera.
Veo como un mechón de cabello,
Cae por su cuello,
Piel morena, piel canela,
Voz gruesa, voz de poeta,
Pómulos grandes, pómulos de algodón,
Falanges delicadas, falanges de escritor.
Y me perdí en su perfil,
De principio a fin,
Luego ella volteó hacia mí,
Nerviosismo corrió a través de mí,
Luego nuestros iris chocaron entre sí,
Mirada esquiva lancé,
De pronto a la clase,
Atención presté,
Y escapé de su perfil,
Pero ahora ella me está viendo a mí,
Y yo... Sonreí.
 
(2)
Joel Arturo Cortez Díaz. 



Dios.

  Decido como comienzas y decido como terminas,
Determino tu ambigüedad, tu  sintagma y paradigma,
A la semántica la ubico según mi juicio benévolo,
Agrego y quito el adjetivo y sustantivo,
Escribo, tacho, borro y reescribo,
A mi significado le doy significante,
Y cuando lo leo en voz tajante,
Aplico el resignificante,
Uso metáfora o aliteración,
Al verso que escribo hoy,
Y por eso esta noche,
Yo... Soy Dios.
(2)

Joel Arturo Cortez Díaz.



Va mejor.

  El corazón ya va mejor,
La última vez que me dolió,
Fue cuando latió
Y latió por última vez,
como ves,
Cuando fuiste parte,
De mi ser.
(3)

Joel Arturo Cortez Díaz.   



14 de febrero.

  -Feliz día del amor y la amistad.
-Ni soy tu amor,
Ni soy tu amigo,
¿Por qué me felicitas? 
(2)

Joel Arturo Cortez Díaz.   



Palabras... Nunca más...

  Tu viniste para quedarte,
O eso dijiste al tocarme la puerta,
Palabras que olvidaste cuando te marchaste.
Las personas vienen y van,
¿Creerás en esa nueva persona que cuando llega dice;
yo si me voy a quedar?
Yo la verdad,
No me dejo engañar por palabras,
Nunca más.
(2)

Joel Arturo Cortez Díaz.   



Su error.

  ¡He sido un insolente machista ebrio!
¡He sido un imberbe díscolo materialista!
¡He sido un pesimista romántico desconsolado!
¡He sido un socialista ladrón apatrida!
¡He sido un consumista capitalista traidor!
¡He sido un clasista racista apático!
¿Y sabes qué es lo cierto de todos estos calificativos que me han dado?
Que lo he sido según ellos,
Y ese... Es su error
.(2)

Joel Arturo Cortez Díaz.   



Hay suficiente.

  Suficiente corazón tiene este escritor,
Para que cada mujer lo rompa un poco,
Hágalo sin rigor. 
(2)

Joel Arturo Cortez Díaz. 



Respira.

  Aquel llanto de bebé
Donde mis pulmones se abrieron por primera vez,
Desde ese momento respiro,
Desde ese momento me mantengo siempre vivo.

Cada suspiro es,
Un alivio y un tormento,
Sé cual fue el primero,
Mas no sé cuál será el último de ellos.

Agradezco cada respiro,
Porque vale más que la joya tras la vidriera,
Joya que todo el mundo anhela,
¿Valoras más el dinero que el aliento?

La respuesta que piensas en este momento es; no,
Pero en una conversación responderán;
¿De qué me sirve respirar
 si no tengo dinero para una vida de calidad?

¿Cuántos de ustedes asombrados negarán,
Pero en el pensamiento dirán; Es verdad?
El dinero es necesario, no lo voy a negar,
Pero por respirar doy lo que no tengo y más.

Quiero respirar tras fornicar,
Quiero respirar tras recitar,
Quiero respirar tras fumar,
Quiero respirar para escribir un poema más,

Necesito respirar mucho más,
¿Y tú todavía no valoras el respiro que das?
Piensa en el anciano que se va sin avisar,
El último respiro da sin avisar.

Piensa en el que malgasta su aliento,
Muere por asfixia cuando la parca lo visita,
Por eso te digo amigo mío,
¡Respira! .
(2)

Joel Arturo Cortez Díaz.     



Madurez o adultez.

  El viejo crisolDonde alguna vez coloqué caramelos,
Hoy cumple la función de cenicero,
¿Alcancé la madures o la inmadurez adúltera? 
(2)

Joel Arturo Cortez Díaz.



La primera y la última.

  Ofrecí hacerte inmortal en un poema,Y rechazaste a este triste poeta,
Que se encuentra aquí haciéndolo de todas maneras,
¿Acaso soy mal poeta?

Tal era mi atracción que flores jamás te di,
A los 3 días se marchitaban,
Poco duraba un regalo tan banal y cliché,
Libros te obsequié, sí, me gustaba verte leer.

Tu ignorancia en la lectura alivié,
Mi ignorancia en el amor aliviaste,
Yo escribía para ti,
Vos, vos leías para mí

Tarde me enteré que no se enamoró de mí,
Ni de mi físico de arlequín,
Ni de mi actitud bohemia,
Se enamoró de lo que escribía este poeta

Fueron mis textos lo que la atraparon,
Cuando por fin, una biblioteca le escribí,
Tomó los libros y se fue,
Me dejó con las estanterías vacías...

Me dejó sin sábana ni techo,
Me dejó al cielo expuesto,
Me dejó sin alma,
Sin consuelo...

¿Escribir de nuevo comenzando de cero?
¿Cómo hacerlo?
Esta es la primera poesía que voy a crear,
Esta no se la podrá llevar.

Será la primera,
Un nuevo tomo de poemas que escribiré,
Pero será la única,
Que a su nombre dedicaré. 
(2)

Joel Arturo Cortez Díaz.



Girasol.

 ¿Cuál es tu problema con arrancar los pétalos del girasol?
Dijiste que lo amabas, no que lo odiabas,
Si eso es verdad, busca una regadera y empieza a cultivar,
No uses tus manos para sus pétalos arrancar. 
(2)

Joel Arturo Cortez Díaz.



Creencia.

  Ella parecía a los ojos de todos una santa,Y todos le predicaban,
Yo descubrí que era un demonio,
Y le rendía culto bajo las sábanas. 
(2)


Joel Arturo Cortez Díaz.



Devoción.

  Hace mucho tiempo que no creo en Dios...
¡Ni en los altares! Ni en su calor...
Pero creo en la Diosa que hoy me da amor,
Por eso predico entre sus piernas la noche de hoy,
Un verso que dé placer y muestre devoción.
(2)

Joel Arturo Cortez Díaz.

Notas. 
(1), Poema escrito en mi transición por el taller «Confieso que he vivido». 2016
(2). Poema perteneciente a un futuro poemario que será titulado «¿Qué somos los poetas»...
(3). Poema perteneciente a mi libro «El escritor»

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