El escritor

Confieso que he vivido.

Bienvenidos a todos mis lectores al lugar donde narraré mi experiencia en el taller de creación literaria "confieso que he vivido". Este proyecto me hizo crecer en madurez como escritor de una manera que no esperaba. Los escritores estamos siempre inmersos en esa transmutación o evolución constante, pero esto fue un paso demasiado grande para mí, así que les mostraré lo que mis colegas y yo escribimos en el desarrollo de este taller. El título pertenece al célebre libro de Pablo Neruda, en el que nos basamos para vivir esta experiencia tan enriquecedora como placentera, dentro del transcurso de tiempo en el cual se prolongó el taller.


Williams Alberto Hernández, nace en Caracas, vive durante sus primeros años de vida en la parroquia La Vega donde se vincula con el movimiento: “La Vega dice”, semanario donde publica sus primeros trabajos literarios a los trece años de edad, pasa luego a residenciarse en el año de 1985 en el estado Aragua. Autor de los libros: Mis versos de autonomía, sentimientos para mi pueblo (1981), El marchar sin rumbos (1984), Las estrellas confinan un drama (1988), Herederos de la obscuridad (1994), Signos sobre la arena (1998), Volver Atenas (2004) , El paisaje de la Angustia (2011) y Remotísimas causas, insospechados porvenires (2012) además de participar en: Selección poética: Senderos Literarios (2004), Senderos en el Tiempo (prosa) (2005) y 70 poetas venezolanos en solidaridad con Palestina, Iraq y Libano (2006)


Ha gerenciado múltiples centros y proyectos culturales: Casa de la cultura de El Consejo (1990-1991), Ateneo de La Victoria (1991-1997), Casa de la Cultura de Las Tejerías (2000-2002), grupo Senderos Literarios (1986-2015), Bienal de Literatura Ciudad de la Juventud, clubes de lectura del eje este de Aragua, Concurso Interescolar de Cuentos “Margarita Berroterán”, encuentro de articulistas de opinión de Aragua, Encuentro latinoamericano de poetas “Batalla de La Victor y el Fondo Editorial Senderos Literarios.


Profesor de Castellano y Literatura, facilitador especializado en las áreas del lenguaje poético, promoción de lectura y planificación y formulación de proyectos socio comunitarios. Egresado de la Universidad Central de Venezuela como Licenciado en Artes, mención Promoción Cultural.


Yo llegué el 17 de julio por primera vez al taller "confieso que he vivido" y me encontré con que mi actual colega Sonia relataría su primer cuento, que para estas fechas ya está publicado, bajo el título de "Ninfa", cuento que en lo personal me gustaría recomendar porque he tenido el placer de escucharlo leído por la voz de su misma autora, cuando se encontraba en pleno proceso de creación. Estos fue algo de lo que Sonia redactó en el transcurso del taller.






¿Quién soy?
Ejercicio #1

Yo soy y aquí estoy, 
corazón y consciencia en unidad,
latir apasionado,
a veces complejo,
a veces sencillo,
tic tac, 100pre desbocado, 100pre entregado,
en el dolor, en la alegría,
con la brújula del cabalgante entusiasmo:
para vivir, para sufrir incluso para morir.

¿Quien soy yo?Pues...
Solo sé que soy aquí y estoy,
a veces de consciencia dormida,
otras tantas con la consciencia en el alba,
llevando luz cual noche estrellada
u ocultándome como luna menguada.

¿Quien soy yo?
Luna nueva, luna llena,
a veces creciente, otras tantas durmiendo,
soy luz, soy oscuridad,
vida y muerte, muerte y vida
soy corazón y consciencia unida.

¿Quien soy yo?
Nadie me define, nadie me limita,
lo soy todo y no soy nada
soy el sonido del tambor en la playa,
soy la libélula que vuela y la que descansa.
Sonia Vielma Castro.


Creación colectiva.
Ejercicio #3

Anaaanndaaaa, Anaaanndaaaa...
360° grados recorre el tranvía,
por caminos de luz y oscuridad,
y aunque para muchos es un viaje arriesgado, loco, ¡desesperado!
disfruto la llegada a cada país diurno, nocturno.

Anaaanndaaaa, Anaaanndaaaa...
Es éste universo indefinible,
encerrado por muchos en parcelas de asfixiante
voy dejando mi huella
y de vez en cuando me acerco a la ventana
para ver si ya  muestra el cartel:
«Última parada.»
Sonia Vielma Castro.


Posición humana ante la injusticia.
Ejercicio #4

Qué mi alumno pueda decir: ¡No estoy de acuerdo!
sin ser desprendido de la vida,
como cordero en el Pico Neblina...

Qué mi maestro lleve sus drelos,
muestra de su herencia vivida y sentida en el alma
sin ser detenido por grave delito...

Qué mi amigo lleve su inequívoca decisión de vida,
sin ser lacerado por la inquebrantable moral,
que desprotege a la humanidad...

Qué pueda reír, saludar, caminar, vestir, ¡existir!
siendo mujer, solo mujer,
sin adjetivo...
Sonia Vielma Castro.


Sesión de creatividad.
Ejercicio #5

Wually.

Erase una vez... Mmm, perdón, ¿quién era..? ¡Qué! ¿Quién era? Pues Wually y era y solo eso, era. Era la transcendencia del tiempo, por eso este cuento inicia así.
En un pequeño y gran lugar, que susurra historias hermosas vívía Wually. Ahí estaba él hecho de un barro especial que le permitía ser matero, cambiante, o como muchos comentaban energía transformadora viviente. Y es que no era cualquier barro, éste tenía la propiedad de iluminar y transportar paz, y llevar comprimido el universo, de la misma manera que una gota de agua encierra el mar.
En su mundo todo, todo, absolutamente todo podía pasar, sin embaro algunos habitantes se dedicaban a encarcelar espacios en diminutas parcelas, dejando de encontrarse con billones de pincelazos descontroladamente coloridos. 
Ah, pero con Wually no era lo mismo, él recibía todo y a todos llenos de afecto, con la alegría cubierta de su llegada y sin miedos, ni titubeos colocaba en sus ojos el alma. Se aferraba al barro que le otorgaba existencia, pues desde sus adentros nacía la fuerza que le permitía saltar murallas.
Abría sus ojos y se regocijaba con la existencia suya, de otros, de todo. Buscaba mil formas de mirar, movía su cola, tocaba el alma, se quedaba cerca, miraba lejos.
 Mucha gente comentaba:  ーPss... ¡entrega más de lo que debe, tiene, incluso puede! Pero a Wually le daba igual, y es que, a pesar de ser como tú, como yo y como todos, no era cualquiera, no, no, no, no... Era la suma de 2+2, con un resultado igual a «5».
 Y es que él se atrevió a salir de lo convencional del cajón de las mentes. ¡Ya no quiere parar de saltar! De alguna forma sabe que la ciudad que habla es cueva y tesoro a la vez, por ella saca tiempo para echar de lado: miedo, monstruos, amenazas y luego dice para sí: ーDoy y recibo, presente-prefecto. ¿Qué pasará mañana? No sé, tan solo disfruto el momento. En ese y este universo, perfectamente sincronizados algunos toman hasta cuarenta suspiros y se internan en nuevos espacios. Muchos se encuentra con con Wually, otros llegan a lugares jamás descubiertos, pero... Pase lo que pase, cada noche Wually inicia un nuevo intento, a veces exige gran esfuerzo, otras tantas fluye como el viento, al final todo es parte del juego.


Escribe Wually
(Inédito).

Soy quien te recibe lleno de afecto.
con la alegría de tu llegada,
y sin miedo, ni titubeos,
colo en mis ojos el alma.

alma que place servirte
y se regocija con tu existencia,
soy quien te abre el cariño
en armonía con el flujo del Universo.

Busco mil formas para que entiendas
que tu presencia es suficiente,
muevo mi cola, toco tus manos,
me quedo cerca, te miro lejos.

Doy y recibo, presente perfecto,
¿Qué pasará mañana? No sé.
¡Mejor disfruto de este momento!

Sonia Vielma Castro. 



Aura Heredia, una colega que aparte de ser un escritora muy buena, ha sido una de las participantes del taller con quienes más he compartido, me ha ayudado en gran medida en cuanto a la redacción se refiere, dándome consejos y muy buenos tips, las palabras no me bastan para agradecerle todo, pero se hace el intento. Esto fue lo que Aura nos dejó para el libro artesanal realizado en el cierre de nuestro taller.



¿Quién soy?
Ejercicio #1

Una semilla que nace en verano;
no de la nada,
fruto del esfuerzo.
En ruta adversa al mundo.
La ecuación renovada;
uno más uno son tres.
Esa soy yo:
un pretexto del amor.
Aura Heredia.


Ser linfa.
Ejercicio #2

Tornando mi mirar atrás, pero sin querer volver, he decidido alzar mi vuelo. He muerto cada noche y al despertar me he hallado nueva. Mi anatomía ha cambiado producto de cada acrobacia no planeada: aboyada, moreteada, agitada, entristecida me han dejado los encuentros imprevistos de mi vida. Definitivamente, mi corazón y mi razón deben cruzarse de vez en cuando; por lo menos cuando pienso en volar.
Hoy voy por ti, ahora más clara y seguro. He resuelto no abandonar mi sueño; aunque Itaca, mí Itaca no se parezca a la que soñé. 
Aura Heredia.


Creación colectiva.
Ejercicio #3

Esta es nuestra última escena juntas.
gracias por trenzar conmigo los pasos de la danza de la vida.
Gracias por bajar el telón:
diciendo, que me aguardaste con infinito amor.
Aura Heredia.


Posición humana ante la injusticia.
Ejercicio #4

Acabaron con el sol que habitaba su corazón, con la posibilidad de luchar por todos. EL fuego fue apagado cuando desde la bala mutilaron sus manos. ーNo puedes, militas en contracorriente. Ver en tinieblas, requiere de extremidades y, ya habían cercenado todas las tuyas. Solo quedaba su tronco. No se arrastró por dignidad. Ahora su lengua para palpar, y poder ver, la palabra actuar... El sol volvió a nacer.
Aura Heredia.


Sesión de creatividad.
Ejercicio #5

Aceptación.
Caminaré despacio,
este es tu dominio.
Pero no me detendré.
No vestiré de negro.

El arcoíris se perpetuará en mi faz,
maquillaré mi rostro con mi mayor sonrisa.
Vestiré mis ojos con el mejor brillo.

Tú atas mis huesos a la tierra,
pero no puedes atar mi alma.
Mi espíritu galopa libre por el campo de las sensaciones.

Tengo la libertad para sentir,
y razón para elegir.
He decidido vivir alegre
y a tu lado.

y mis sonrisas,
ya no puedo
seguir esperando
a la lluvia
de tus besos
ni a tus regalos
sin sorpresa
que se llevan
mi fuerza
dejándome indefenso
contra tu amor.
Aura Heredia.



Consumación.
Me has abrasado en la cama,
mis huesos cansados de luchar han dicho que sí.
Siento como el fuego devora mis esperanzas,
consume mi vida y mi alegría;
el brillo e mis ojos lo gritan,
el silencio de mi boca, anuncia la muerte.

Se ha consumado el combate.
La gestación se ha consumado:

Doliente, las calles me extrañan,
el cielo no me baña de azúul,
¡Muerte, hoy, te pertenezco!
Aura Heredia.


Escribe Wually

(Inédito). 

Soy quien te acompaña en silencio.
quien busca tu aroma,
quien te contempla a toda hora,
y su alma asoma,
para alegre decir:
estaré contigo hasta el final.
No tengo valor para dejarte.
Pero si fuerzas para animarte, y
estaré contigo; contigo hasta el final.
Aura Heredia.



Alejandra Uzcátegui, nuestra anfitriona. Es quien nos brindó el lugar de reunión donde pudimos encontrarnos para realizar este gran viaje, este magnífico taller, que a todos en algún sentido nos hizo crecer, y aunque no pudo presentarse la tarde de cierre, ella con lo que escribió en distintas ocasiones, aun estando ausente, estuvo presente.




¿Quién soy?
Ejercicio #1

Un reflejo lleno de esperanza,
lleno de dolor y de recuerdos
que irrumpen
las murallas
desvastando el tiempo
extinguiendo el aire
y las sonrisas
reflejo distorsionado
ante el llanto incansable
que llueve del alma
que busca
su propio corazón.
Alejandra Uzcátegui.



Carlos Uzcátegui, colega escritor de mi edad. Saben... Es bueno encontrarse con jóvenes que como yo, se sienten tan interesados en la literatura, que están motivados a escribir. Es difícil encontrar amigos así, porque tal vez tengamos una mentalidad diferente a la de muchos jóvenes, pero al ser escasos hace que conocernos sea gratificante. Carlos fue para mí el poeta más destacado de los miembros de nuestro añorado taller, con esa perspicacia que tenía para cada uno de sus poemas, siempre tocando el género romántico, increíblemente locuaz.


Ser linfa.

Ejercicio #2

Caen las costras
descienden al olvido
al cementerio de recuerdos
de sonrisas y abrazos
Adiós al reflejo de las aves
que plasman su libertad
en miradas marchitas
que observan
los charcos como mares
de llanto...
Carlos Uzcátegui.



Adiós
a la selva de colores
que hoy recuerdo
con gran nostalgia.
Emprenderé el gran viaje
hacia aquel portal
de luz radiante
que seguiré
hasta que mis alas
se conviertan en recuerdos
de lo que alguna vez existió
y a pesar
de que este
es un camino
de espinas
Yo lo lograré.
Carlos Uzcátegui.


Posición humana ante la injusticia.
Ejercicio #4

Nada queda
morimos para ser olvidados
para concertinos en polvo
y cenizas
que se esparcen
en el aire de la tierra
y el mar
el tiempo
nos arrastra y envuelve
en su manto oscuro
que tiñe de gris
el alma.
Carlos Uzcátegui.


Sesión de creatividad.
Ejercicio #5

Que del amor de los corazones
surja la agonía
De las almas nobles
enfermas de la nostalgia
que aviva el recuerdo de lo vivido
con los cientos de cadáveres
que flotan
en el mar del recuerdo hermoso
que tortura con pasión
la ciencia inquieta
de quien alguna vez amó.
Carlos Uzcátegui.

Corazón que grita en silencios
ojos que como cascadas
lloran incansablemente su dolor
manos frías que contagian tristeza
cuerpo que maldice al amor
que le dio muerte a su vida.
Carlos Uzcátegui.


Escribe Wually
(Inédito).

Temo y amo,
a las bestias grises
que pasan
ante los luceros,
escucho tu voz,
sus risas y sus llantos
los escucho
mientras respiro el día
la noche
y cada amanecer.
Carlos Uzcátegui.




José Bustamante, aunque yo le digo profesor porque eso fue primero para mí, luego fue mi colega. Me dictó clases de dibujo básico en la casa de la cultura de Maracay, como pedagogo es excelente. Como colega increíble, y como escritor un diamante en bruto que debe esforzarse para sacar todo su potencial. Encontrarme con mi profesor de dibujo en el taller de creación literaria fue una experiencia indescriptible, sinceramente espectacular, y para asombro mío una fuente de inspiración con lo que nos dejó en su paso por el taller.



Creación colectiva.
Ejercicio #3

¿Llueve...?
sí, llueve, una tenue y débil lluvia me aproxima
a un encuentro con el fantasma de la oscuridad,
que se asoma para recordarme que vivo y muero a cada instante.
José Bustamante.


Participantes.

Alejandra Uzcategui.
Arvillachez Villafranca.
Aura Heredia.
Carlos Mejías.
Humberto Roa.
José Bustamante.
Mariangel Mujica.
Moisés Gutierrez.
Sonia Vielma.
Joel Cortez.

Gracias por leer hasta aquí, uno de los talleres más importantes que he realizado. Cada uno de estos poemas fue escrito con corazón por mis colegas, y para ellos un abrazo. Espero hayan tenido una feliz lectura.

0 comentarios:

Cincopa Gallery

...

Seguidores

¿Quieres que te avise con cada post?

Google+ Seguidores

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *